La manera en la que transmitimos nuestras ideas difiere en el propósito que tenemos hacia la otra persona, es decir, el impacto sobre su ideología dependerá si queremos convencerla o llegar a un acuerdo común. Sabemos que el conocimiento es mejor cuando se comparte y se enriquece, pero jamás lograremos enriquecer una idea si nos limitamos a que las otras personas piensen como nosotros.
Por ello el diálogo ha sido una herramienta muy importante en mi vida en lo que a relaciones sociales se refiere, ejemplo de ello es la convivencia con mi novia, una persona con la que me la paso genial en cada cosa que juntos realizamos y ese bienestar se debe a que mi postura en esa relación no es la de un hombre prepotente, machista y mandilón; tal vez hemos discutido de ciertas cosas que no me gusta que haga, pero siempre llegamos a un acuerdo hasta saber que defiere parte de mi idea y que no queda como mi imposición o delimitación.
Todo este tiempo hemos dialogado en varios aspectos de nuestras vidas aunque debo aceptar que hubo ocasiones en las que converse con ella para que abandonara ciertos gustos, y no me arrepiento, pues mis intenciones eran buenas y no por ser mías sino por haberlo hecho de forma consciente sin intentar dañarla. Como dije anteriormente, siempre que he conversado con ella ha sido por gustos que quisiera que ella cambiara pero al saber que eso no esta bien intento corregirlo con diálogo hasta saber que compartirá parte de mis intensiones sin dejar sus gustos por completo.
El concepto de Maldad y Malas Intenciones diversa en cada persona, por lo tanto uno siempre creerá que lo que hace esta bien aún cuando no sea así para el resto de mortales; pido perdón si alguna vez logré convencerla de hacer algo que ella no quería y que jamás me dijo le disgusto. Hasta ahora todo ha marchado muy bien dentro de esta relación, por supuesto que los pequeños problemas no han faltado pero siempre hemos sabido cómo corregirlos.
Uno de los primeros problemas que tuvimos fueron los celos, pues los sentimientos que teníamos en ese momento hicieron que alguna otra relación anterior se viese como algo mal, es decir, que no podíamos aceptar que cada quien se había involucrado anteriormente de forma sentimental con otra persona; sabemos que eso no debería afectar una relación en el presente, pues es el pasado y el mismo sólo debería servir para ver nuestros errores y no volver a cometerlos en el ahora.
Algo que debo agradecer desde un principio es su confianza: como compañeros, amigos y novios; mediante la misma me ha demostrado que todo esto vale la pena y que no es como las demás personas; si bien esta confianza ha generado algo de celos, también ha servido para conocer nuestras vidas mucho mejor y enriquecer nuestra experiencia para la convivencia en sociedad.
De igual forma reconozco la manera en la que ha sabido demostrarme sus sentimientos, problemas, objetivos, ayuda, gustos, disgustos… pero sobretodo el carácter que ha tomado en escenarios de diálogo, demostrando ser una pareja comprensiva, colaborativa y madura.
No hemos hablado de muchos temas serios, pero cuando lo hacemos siempre ha existido una muy buena comunicación, respetando los lapsos de tiempo en las que ella habla y yo escucho o viceversa. Sin embargo la mayor parte del tiempo nos la pasamos tranquilos: jugando, platicando o bromeando con sarcasmo, esto último podría parecer grosero para algunas personas, tal vez hasta mala educación, pero nos moderamos con los comentarios de este tipo y hasta el momento ninguno de los dos nos hemos molestado, pues sabemos que es de juego y sólo lo hacemos de broma.
En cuanto a su apoyo, el tiempo que hemos estado ha servido para conocer mis estados de ánimo y los momentos en que podría requerir algún consejo o en todo caso su ayuda, ha sabido como despertar en mí tranquilidad, paciencia y una sonrisa; sé que esto es recíproco y por ello me alegra saber que lo hace sin esperar nada a cambio, pero obviamente he sabido como agradecer su ayuda.
Otro motivo por el cual hemos simpatizado baste tiempo ha sido mi postura responsable ante esta relación y dejar a un lado la idea, que aunque nunca fue parte de mi ideología, de que “Una persona es sólo para pasar el rato” siempre que esa persona no cumpliera con gran parte de mis expectativas, por supuesto. Como desde un principio me gusto bastante su compañía, y viceversa, poco a poco comenzamos a darnos cuenta de que éramos en gran parte compatibles lo que produjo que durante las platicas ninguno tratara de interponer algún argumento que el otro no compartiera, esto hizo que ambos pusiéramos más confianza en la relación y que llegásemos a un compromiso de qué tan seria sería dicha convivencia, además de Qué podíamos o no hacer, esto último fue un claro ejemplo de diálogo, pues había partes en las que yo creía que hacer algo estaba mal y ella lo contrario pero al final siempre deliberamos con una idea en común.
El hecho de que en esta relación ambos seamos felices, es por llegar a un acuerdo común sin interponer por completo mi ideología o gustos sobre su persona, ni ella en la mía; sin tomar en cuenta que de por sí ambos congeniamos en la mayoría de pensamientos y gustos.
Por tal motivo me gustaría invitar a las parejas que dejen de conversar y presten atención a lo que la otra persona intenta expresarles, pues si nos limitamos a interponer nuestras ideas en todos lados, sin escuchar a los demás, no lograremos grandes avances en nuestro conocimiento y por consiguiente la experiencia será muy poca, pues bien dice la frase “Quien no escucha consejo, no llega a viejo” esto podría hacer alusión a leer, pero acaso no sería algo similar cuando una persona te comparte su punto de vista sobre algo y es mucho mejor cuando puedes cuestionar o enriquecer el conocimiento de la otra persona de manera activa.
El diálogo puede ser un recurso muy potente entre las personas, ¿y por qué digo, puede? Pues porque son muy pocos los individuos que saben dialogar, pero si todos formásemos una cultura crítica y cooperativa todo fuese diferente. Para ver el potencial de esta herramienta podríamos ejemplificar las relaciones diplomáticas entre países ¿Qué sucedería si algún país intentara realizar cambios en otro sin el consentimiento del segundo? Seguramente se desataría una guerra, por ello las jornadas entre países son largas y se llegan a ciertos acuerdos mediante el diálogo.
Sin irme tan lejos quise poner como ejemplo algo personal en donde hacer buen uso de cada parte de la comunicación nos ha favorecido a mi novia y a mí. Es por ello que la confianza, la madurez y el diálogo nos han sido de bastante utilidad en cada platica que sostenemos: sobre cuestiones personales, emocionales, problemáticas o de planificación para ciertas actividades. Agradezco su comprensión, confianza y sentimientos proyectados hacia mí durante todo este tiempo, desde amigos hasta ahora, Gracias Halí.
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